Un joven de cabello azabache caminaba por las calles de una ciudad, aunque parecia mas un pueblo que una ciudad a decir verdad. La ciudad, al contrario que el silencioso Tsukuru, estaba en constante movimiento y fiesta. Las calles eran de piedra, las casas eran sencillas y la gente caminaba de un lado a otro, charlando, riendo e incluso bailando. Solo faltaba que las personas que seguian dentro de sus casas abrieran las ventanas y gritaran "¡Bonjour!" a los habitantes.
Daniel estaba acompañado de un extraño ser, era como una pelota flotante con brazos y piernas, tenia ojos enormes y su voz era chillona y muy graciosa. Flotaba al lado de el, su voz era la misma que habia asustado a Rosalinda muchas horas atras.
_ Pero ¿como la perdiste? Esto nunca te habia pasado_ dijo el bicho.
_ No lo se_ dijo Daniel, visiblemente irritado.
_ Eres un idiota bueno para nada_ se mofo el ser, riendose.
Daniel golpeo al ser, este salio volando, reboto como una pelota y volvio a su sitio.
_ Era broma, viejo, era broma...
_ Callate, bola flotante.
El ser se rio con mucha mas fuerza, le daba gracia la ira de Daniel. Este ultimo decidio ignorarlo, e ignorar tambien las miradas de la gente, que sorprendidos los miraban a ambos como si fuesen aliens.
_ Oye, Daniel, ¿Que haras? No tienes idea de adonde fue la chica.
_ Exacto... _ respondio frunciendo el ceño_. Sin embargo, tengo la debil sensacion de que no esta tan lejos de aqui.
_ Si tu lo dices... Solo recuerda que si no regresas con ella tu maestro te enterrara vivo, o algo peor.
Daniel trago saliva. Si había alguien en el mundo que le daba miedo, era su maestro, era tranquilo la mayor parte del tiempo, pero cuando alguien desataba su ira, se transformaba en el mismísimo diablo.... lo sabia por experencia propia...
El chico estaba perdido en sus pensamientos, cuando escucho un grito. Alerta, se volteo listo para el ataque.
No obstante, era la pelota flotante, habia salido volando cuando una señora lo golpeo por robar dulces en su tienda. Daniel suspiro y se paso una mano por la frente. Espero a que la pelota aterrizara, dejando a muchos aterrorizados y corriendo lejos de el.
_ ¿Algun dia dejaras de causar problemas?_ dijo lentamente Daniel, con una cara que daba miedo. La pelota parecio encogerse.
_ ¡Fue un accidente!_ grito_. Yo solo queria un dulce gratis, pero la anciana no me lo permitio.
_ ¡¿A quien demonios le dices anciana?!_ chillo la vendedora, con un zapato en su mano. La pelota se encogio aun mas.
_ Daniel... salvame... conozco la ira de las mujeres, por favor, salvame. Eres mi amigo, recuerdalo.
_ Buena suerte, Ryu.
Ryu solto un grito y salio como una bala al ver a la señora con cara aun mas terrible que la de Daniel hace unos instantes.
Daniel camino hacia un puesto de manzanas y compro dos. Camino un rato por la ciudad pensando mientras se comia una. Le parecia tan extraño que se hallan separado de esa manera. Nunca le habia ocurrido ni a el ni a nadie algo como eso.
Algo extraño ocurria en el cielo. La gente seguia tan feliz como siempre, sin inmutarse de que una nube negra oscurecia el cielo radiante y azul. Daniel si lo noto. Sabia lo que era. La nube se dirigía fuera de la ciudad. Daniel supo al instante que ahí se encontraba Rosalinda. Solo un Nacido de Estrella atraería a semejante enjambre. Termino la manzana, guardo la otra en un bolsillo y desenvaino su espada, dispuesto a seguirlos, sabia que si aquella nube tocaba a Rosalinda ella no podria escapar....
_ ¡Ryu!_ lo llamo.
Ryu aparecio mas morado que rojo (el rojo era su color natural). Se le veia agotado.
_ Si tan solo tuviera mi aspecto y voz original..._ mascullo_, la gente me tendria miedo y las chicas en vez de golpearme por robar un misero dulce me lo daria gratis sin vacilar.
_ Pero sigues siendo la pelota flotante por ahora, Ryu. Asi que ven conmigo. Ya se donde esta Rosalinda.
_ Genial... Por cierto, me debes un dulce, yo gane la apuesta.
_ ¿Apuesta?
_ Apostamos antes de ir a Tsukuru, que si Rosalinda actuaba de manera asustada y creia que todo era un sueño me regalarias un dulce_ la cara de Ryu estaba iluminada.
_ Luego te lo doy, ahora preparate, es posible que tengamos que luchar.
_ ¡Si, señor!_ asintio Ryu, con voz divertida y con su manita en su ancha frente, imitando a un soldado. Lo que lo hacia ver mas tierno.
El joven y la pelota flotante, caminaron siguiendo al enjambre colosal. La gente los vio marcharse, pensando que eran el duo mas raro que habian visto en toda su vida. Aunque seguian sin ver la nube negra que se cernia sobre ellos.
CONTINUARA
la vida puede ser una guerra... la guerra... puede comenzar una nueva vida
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sábado, 26 de octubre de 2013
viernes, 25 de octubre de 2013
15.- ¿Donde estoy?
¿Donde estoy?
Fue el primer pensamiento que cruzo la mente de Rosalinda cuando desperto. Le dolia la cabeza, sentia los miembros de su cuerpo entumecidos y tenia frio. Podia sentir debajo de ella hierba y tierra humeda. Se quedo tendida en el suelo durante un largo rato, sin ni siquiera abrir los ojos. El segundo pensamiento que cruzo la mente de la chica fue que todo habia sido una espantosa pesadilla, que Elena seguia viva y que tal vez pronto la iba a despertar e incitar que se arreglara para ir al colegio, caminarian juntas, hablarian y reirian y continuarian con sus vidas normales, pero en cierto modo felices.
Una cosa que le hacia cosquillas subio por su mano, era grande y le causaba escalofrios. Armandose de valor abrio los ojos un poco y observo su mano, una araña gigantesca trepaba por su mano y seguia subiendo hasta el brazo. Inmediatamente se espabilo, lanzo un grito del susto y con la otra mano golpeo a la araña que cayo al suelo con un golpe seco. Se arrastro alejandose de la araña y frotandose la mano.
Aquello le habia confirmado que lamentablemente todos los sucesos del dia anterior habian pasado de verdad, con un pinchazo la muerte de Elena le golpeo el alma, pero intento alejar ese pensamiento de su mente y concentrarse en donde estaba.
Entonces miro a su alrededor. Estaba en un bosque. Los arboles eran gigantescos, y habia una gran variedad de plantas y flores, no obstante el bosque le daba cierta sensacion de ligero miedo, similar a la sensacion que le producio la Torre Central. Se levanto, y a pesar de que tenia un sueter noto mas el frio. ¿Donde se suponia que estaba? ¿Aquello era Benethor? Que extraño... No era como lo imaginaba...
Se ruborizo al pensar en que Daniel seguramente estaba con ella y habia escuchado su grito. Sin embargo...
_ Pero... ¿Y Daniel?
Rosalinda miro a su alrededor en busca del joven, pero no lo encontro.
_ Seguramente habra ido en busca de comida o algo asi. Pero no fue nada amable al haberme dejado aqui, herida y con solo un puñal para defenderme_ lo ultimo lo dijo con cierto miedo y enfado_. El sabe que no tengo ni idea de donde estoy, el es el unico que puede guiarme.
Se levanto y se estiro. Se froto la cabeza, ya que le habia dado un pinchazo de dolor
_ Todavia sigue doliendome?...
Rosalinda camino lentamente por bosque oscuro, debido a los arboles enormes. Siempre que escuchaba un ruido pensaba que seria su compañero, pero solo era un animal. La ultima vez que le paso vio un animal muy raro... paso rapido como una centella, y era bastante brillante.
_ ¿Pero que fue...eso?_ decidio alejarse, por si las moscas.
Camino quien sabe cuantas horas, estaba agotada, y bastante preocupada porque no encontraba a Daniel. Y enfadada porque el habia desaparecido sin dejar siquiera una nota. Ademas... ¡Se supone que tenia que guiarla estando en un mundo alterno!
Sospechoso.
Mientras caminaba, a paso lento y agotado, se encontro con una planta de aspecto raro y llamativo. Tenia una suprema variedad de colores y su forma era como la de un corazon. Tal planta le llamo la atencion y se acerco con cautela. La belleza de la planta era impresionante... Entonces estiro una mano para tocar la planta...
Fue muy rapido. La planta se cerro aprisionando su mano. A duras penas saco el puñal del bolsillo de su sueter e intento cortar la planta, lo logro pero la planta no la solto. Hizo todo lo posible por quitarse la planta, pero no funciono. Lanzando un suspiro, Rosalinda continuo su camino.
Luego de un rato cayo de rodillas al suelo, en su limite. No podia mas. Decidio sentarse en uno de los árboles a esperar a Daniel, o a alguien...
El bosque estaba lleno de diversos sonidos, eso y la sombra refrescante del arbolote hicieron que Rosalinda se relajara y cerrara sus parpados poco a poco a pesar de la molesta planta que todavia le apretaba....
Pero habia un sonido... un sonido que le atraia mas que los demas... era el extraño sonido de una flauta, sonaba maravillosa y relajante, la melodia que sonaba de la flauta era preciosa. Rosalinda se froto los ojos y se levanto, escuchando la flauta. Impresionada y olvidandose de todas las sensaciones y emociones que tenia, se encamino de nuevo por el sombrío bosque con el unico objetivo de encontrar de donde provenia el sonido.
CONTINUARA
Fue el primer pensamiento que cruzo la mente de Rosalinda cuando desperto. Le dolia la cabeza, sentia los miembros de su cuerpo entumecidos y tenia frio. Podia sentir debajo de ella hierba y tierra humeda. Se quedo tendida en el suelo durante un largo rato, sin ni siquiera abrir los ojos. El segundo pensamiento que cruzo la mente de la chica fue que todo habia sido una espantosa pesadilla, que Elena seguia viva y que tal vez pronto la iba a despertar e incitar que se arreglara para ir al colegio, caminarian juntas, hablarian y reirian y continuarian con sus vidas normales, pero en cierto modo felices.
Una cosa que le hacia cosquillas subio por su mano, era grande y le causaba escalofrios. Armandose de valor abrio los ojos un poco y observo su mano, una araña gigantesca trepaba por su mano y seguia subiendo hasta el brazo. Inmediatamente se espabilo, lanzo un grito del susto y con la otra mano golpeo a la araña que cayo al suelo con un golpe seco. Se arrastro alejandose de la araña y frotandose la mano.
Aquello le habia confirmado que lamentablemente todos los sucesos del dia anterior habian pasado de verdad, con un pinchazo la muerte de Elena le golpeo el alma, pero intento alejar ese pensamiento de su mente y concentrarse en donde estaba.
Entonces miro a su alrededor. Estaba en un bosque. Los arboles eran gigantescos, y habia una gran variedad de plantas y flores, no obstante el bosque le daba cierta sensacion de ligero miedo, similar a la sensacion que le producio la Torre Central. Se levanto, y a pesar de que tenia un sueter noto mas el frio. ¿Donde se suponia que estaba? ¿Aquello era Benethor? Que extraño... No era como lo imaginaba...
_ Pero... ¿Y Daniel?
Rosalinda miro a su alrededor en busca del joven, pero no lo encontro.
_ Seguramente habra ido en busca de comida o algo asi. Pero no fue nada amable al haberme dejado aqui, herida y con solo un puñal para defenderme_ lo ultimo lo dijo con cierto miedo y enfado_. El sabe que no tengo ni idea de donde estoy, el es el unico que puede guiarme.
Se levanto y se estiro. Se froto la cabeza, ya que le habia dado un pinchazo de dolor
_ Todavia sigue doliendome?...
Rosalinda camino lentamente por bosque oscuro, debido a los arboles enormes. Siempre que escuchaba un ruido pensaba que seria su compañero, pero solo era un animal. La ultima vez que le paso vio un animal muy raro... paso rapido como una centella, y era bastante brillante.
_ ¿Pero que fue...eso?_ decidio alejarse, por si las moscas.
Camino quien sabe cuantas horas, estaba agotada, y bastante preocupada porque no encontraba a Daniel. Y enfadada porque el habia desaparecido sin dejar siquiera una nota. Ademas... ¡Se supone que tenia que guiarla estando en un mundo alterno!
Sospechoso.
Mientras caminaba, a paso lento y agotado, se encontro con una planta de aspecto raro y llamativo. Tenia una suprema variedad de colores y su forma era como la de un corazon. Tal planta le llamo la atencion y se acerco con cautela. La belleza de la planta era impresionante... Entonces estiro una mano para tocar la planta...
Fue muy rapido. La planta se cerro aprisionando su mano. A duras penas saco el puñal del bolsillo de su sueter e intento cortar la planta, lo logro pero la planta no la solto. Hizo todo lo posible por quitarse la planta, pero no funciono. Lanzando un suspiro, Rosalinda continuo su camino.
Luego de un rato cayo de rodillas al suelo, en su limite. No podia mas. Decidio sentarse en uno de los árboles a esperar a Daniel, o a alguien...
El bosque estaba lleno de diversos sonidos, eso y la sombra refrescante del arbolote hicieron que Rosalinda se relajara y cerrara sus parpados poco a poco a pesar de la molesta planta que todavia le apretaba....
Pero habia un sonido... un sonido que le atraia mas que los demas... era el extraño sonido de una flauta, sonaba maravillosa y relajante, la melodia que sonaba de la flauta era preciosa. Rosalinda se froto los ojos y se levanto, escuchando la flauta. Impresionada y olvidandose de todas las sensaciones y emociones que tenia, se encamino de nuevo por el sombrío bosque con el unico objetivo de encontrar de donde provenia el sonido.
CONTINUARA
lunes, 21 de octubre de 2013
14.- Los Guardias de Cristal
Cuando los dos jovenes entraron a la Torre, los aldeanos de Tsukuru comenzaron a discutir agresivamente, pero nadie se atrevía a entrar a la Torre Central.
_ ¡¿Y piensas concebir que la pobre pequeña sea secuestrada por ese maldito?!_ grito alguien con tanta ira que tenia el rostro muy rojo.
_ ¡Tu no hables! ¡Si de verdad te preocuparas por ella entrarias a la condenada Torre y la salvarias!_ chillo una mujer indignada.
_ Quiza sea demasiado tarde... quiza haya muerto la pequeña...
Beatrice lloraba desconsoladamente arrodillada en el suelo, George no hallaba como consolarla, el mismo se sentia asi.
_ ¿De que se lamentan?_ hablo una chica que al parecer estudiaba con Rosalinda y Elena. Todos la miraron_. ¡Esa Rosalinda solo traia problemas! Ademas, vi a ella con el extranjero en la tienda del señor Nicolas hablando, seguramente se traian algo entre manos para ¡aniquilarnos!
Muchas voces comenzaron a replicar.
_ No digas ni una palabra mas, Andrea!_ una mujer esbelta quien debía de ser la madre de Andrea le jalo un mechon de su cabello rojizo, Andrea profirió un sonoro quejido_. ¡Que sarta de tonterias dices sobre esa pobre niña! Debe de estar sufriendo en este momento mientras nosotros charlamos aqui.
Andrea se cruzo de brazos, furiosa. Su madre la ignoro, y le paso el brazo por los hombros a Beatrice, a modo de consuelo.
_ Aun no puedo creer que todo esto haya ocurrido en un dia_ dijo un anciano raquítico con pinta de desmoronarse en cualquier momento, se mantenía sujeto al brazo de su hija... En mis tiempos todo era mas tranquilo y la gente en vez de pelear actuaba unida.
_ Pobre del señor y la señora Anderson_ dijo un niño agarrado de la falda de su madre apenado.
En ese momento, un rayo cayo sobre la punta de la Torre Central, asustando a los aldeanos quienes decidieron salir de ahi. Beatrice se nego.
_ ¡No puedo irme! ¡Es mi hija! ¡Es mi pequeña! ¡No puedo dejarla sola en esa Torre!_ lloriqueo, intentando zafarse de los brazos que la agarraban.
La señora Anderson lo logro, y salio corriendo a la puerta de la Torre. Intentaron detenerla en vano. Beatrice abrio la puerta un poco, lo suficiente para que solo entrara ella y se fue como una rafaga de viento.
_ ¡Dios mio!_ grito una anciana , quien era ayudada por una niña y un niño, similares a la pequeña que habia sido atacada por el No Muerto_. ¡Que desgracias han caido sobre la familia Anderson! ¡Que desgracias! ¡Primero la muerte de la jovencita castaña, la desaparicion de la rubia y ahora la señora Beatrice!
_ Yo la buscare.
Todas enmudecieron y sus miradas se posaron en el viejo Nicolas, cuyo semblante expresaba la seriedad mas terrible. Impactados, se apartaron para dejarlo pasar. Nicolas abrio la puerta y en un segundo se perdio en la Torre.
Nicolas ni siquiera parecio inmutarse de la increible belleza de la Torre Central. Por su mente solo pensaba en una cosa: encontrar a Beatrice y descubrir que fue de Rosalinda. Aunque en el fondo sabia que habia sido de ella...
A pesar de que su mente poseia esos pensamientos, no tardo en darse cuenta de que la belleza de la Torre Central habia disminuido. Los cristales estaban apagados, el techo era oscuro como un agujero negro y no habia suficiente luz.
Pero entonces...
Se volteo alarmado al escuchar un poderoso chillido y el sonido de metales. Subio por las escaleras, lo mas rapido que pudo (no tan rapido, debido a que su vejez le impedia moverse demasiado veloz). Al llegar se encontro con dos gigantes echos de cristal, debian de medir como 2 metros, ambos sujetaban los brazos de la asustada Beatrice y uno de ellos mantenia su mega espada en el cuello de la mujer, de el salia un hilillo de sangre que manchaba los cristales del suelo.
_ Un intruso. Un intruso ha entrado en nuestro magnifico hogar_ dijo uno de los gigantes. Su voz era terriblemente profunda, como una tormenta
_ Los humanos tienen prohibido entrar aquí, es un lugar sagrado, solo pueden entrar seres superiores a estas inmundicias.
_ Sueltenla. Ella esta conmigo.
_ No eres quien para darnos ordenes, viejo.
_ Soy mas fuerte de lo que creen_ Nicolas los miro amenazadoramente, intimidando a los dos guardias quienes tiraron a Beatrice al suelo, la señora Anderson gimio de dolor en el suelo.
_ Señor... ¿Acaso usted es...?
Nicolas movio la cabeza.
_ Muy bien..._ dijo uno de los guardias en voz baja_. Puede tomar a esta asquerosa mujer e irse.
Beatrice subio la cabeza lentamente hacia Nicolas. Empezo a preguntarse quien era realmente ese anciano misterioso, que casi nunca salia de su casa o de su trabajo. Nicolas le devolvio la mirada, tan serio como siempre.
_ U-usted... usted... ¿quien es realmente?
El anciano no contesto.
_ Señora Beatrice, dejeme ayudarla_ el anciano ayudo a la señora a levantarse, su cabeza estaba llena de moretones y su brazo sangraba. Luego le susurro al oido_. Le prometo, que ayudare a encontrar a su hija.
Beatrice sollozo ante tal frase. Sabia que su hija nunca mas volvería Tenia ese espantoso presentimiento que le oprimió el pecho y no le dejaba respirar. Cuando volteo la cabeza los guardias se habían apostado a una pared y no se movían. Entonces se dio cuenta porque la gente que habia osado entrar a la Torre Central no volvia nunca mas, segun lo que los gigantes habian dicho, los humanos NO podian ni tocar el suelo de dichosa Torre, solo seres superiores podian entrar... Seres superiores. ¿A que se referian con eso? Seguramente se referian a otros raros seres de cristal que habitaban la Torre. Beatrice penso que ojala jamas hubiera existido esa Torre maldita,que ojala su querida sobrina nunca hubiera muerto, que ojala el extranjero nunca hubiera respirado el aire puro del Pueblo de Sombras,que ojala Rosalinda estuviera con ella...
La mujer penso, sobre todo, en que hubiera dado todo el dinero del mundo solo para recibir otro abrazo de su hija y de su sobrina.
Nicolas y ella bajaron las escaleras con dificultad.
_ Muchas gracias, señor Nicolas_ le agradecio ella cuando bajaron al primer piso_. ¿Sabe que fue de... Rosalinda?
_ Me temo que si, señora. Me temo que si... Se lo podria contar, pero dudo mucho que me crea usted. Es un tema muy...delicado.
Nicolas sabia desde el primer momento que Rosalinda no era normal. Desde que vio su marca por primera vez supo el destino que le aguardaba, tal destino era imposible ser cambiado. Nicolas sabia acerca de los Nacidos de Estrella, y la aventura que les aguardaba... Nacer con esa marca era a una bendicion... y a la vez una maldicion.
Salieron de la silenciosa y ahora macabra Torre Central. La gente solto una serie de gritos ahogados y se apuraron en ayudar y a preguntar cosas a Beatrice.
_ ¿Como era?
_ ¡Querida, te ves fatal!
_ ¿Tenia instrumentos de tortura?
_ ¿Un asesino en serie se encontraba alla dentro?
_ Dejenla respirar_ dijo Nicolas, inmediatamente todo el mundo se callo, en verdad que el anciano les daba miedo.
Al instante aparecieron personas cargando a los recientes fallecidos. Todos bajaron la cabeza con pesadumbre y se hizo los minutos de silencio en honor a ellos. La anciana abrazaba a los dos pequeños que sollozaban fuertemente al ver a la chiquilla.
Beatrice y George se acercaron a Elena temblando. Recordaron los hermosos momentos que habian pasado con ella.
Beatrice le acaricio el castaño y ensangrentado cabello, y se pregunto una cosa muy cierta:
¿Como es posible que en tan solo un dia, en tan solo unas horas, el destino te arrebate lo que mas quieres en el mundo?
CONTINUARA
_ ¡¿Y piensas concebir que la pobre pequeña sea secuestrada por ese maldito?!_ grito alguien con tanta ira que tenia el rostro muy rojo.
_ ¡Tu no hables! ¡Si de verdad te preocuparas por ella entrarias a la condenada Torre y la salvarias!_ chillo una mujer indignada.
_ Quiza sea demasiado tarde... quiza haya muerto la pequeña...
Beatrice lloraba desconsoladamente arrodillada en el suelo, George no hallaba como consolarla, el mismo se sentia asi.
_ ¿De que se lamentan?_ hablo una chica que al parecer estudiaba con Rosalinda y Elena. Todos la miraron_. ¡Esa Rosalinda solo traia problemas! Ademas, vi a ella con el extranjero en la tienda del señor Nicolas hablando, seguramente se traian algo entre manos para ¡aniquilarnos!
Muchas voces comenzaron a replicar.
_ No digas ni una palabra mas, Andrea!_ una mujer esbelta quien debía de ser la madre de Andrea le jalo un mechon de su cabello rojizo, Andrea profirió un sonoro quejido_. ¡Que sarta de tonterias dices sobre esa pobre niña! Debe de estar sufriendo en este momento mientras nosotros charlamos aqui.
Andrea se cruzo de brazos, furiosa. Su madre la ignoro, y le paso el brazo por los hombros a Beatrice, a modo de consuelo.
_ Aun no puedo creer que todo esto haya ocurrido en un dia_ dijo un anciano raquítico con pinta de desmoronarse en cualquier momento, se mantenía sujeto al brazo de su hija... En mis tiempos todo era mas tranquilo y la gente en vez de pelear actuaba unida.
_ Pobre del señor y la señora Anderson_ dijo un niño agarrado de la falda de su madre apenado.
En ese momento, un rayo cayo sobre la punta de la Torre Central, asustando a los aldeanos quienes decidieron salir de ahi. Beatrice se nego.
_ ¡No puedo irme! ¡Es mi hija! ¡Es mi pequeña! ¡No puedo dejarla sola en esa Torre!_ lloriqueo, intentando zafarse de los brazos que la agarraban.
La señora Anderson lo logro, y salio corriendo a la puerta de la Torre. Intentaron detenerla en vano. Beatrice abrio la puerta un poco, lo suficiente para que solo entrara ella y se fue como una rafaga de viento.
_ ¡Dios mio!_ grito una anciana , quien era ayudada por una niña y un niño, similares a la pequeña que habia sido atacada por el No Muerto_. ¡Que desgracias han caido sobre la familia Anderson! ¡Que desgracias! ¡Primero la muerte de la jovencita castaña, la desaparicion de la rubia y ahora la señora Beatrice!
_ Yo la buscare.
Todas enmudecieron y sus miradas se posaron en el viejo Nicolas, cuyo semblante expresaba la seriedad mas terrible. Impactados, se apartaron para dejarlo pasar. Nicolas abrio la puerta y en un segundo se perdio en la Torre.
Nicolas ni siquiera parecio inmutarse de la increible belleza de la Torre Central. Por su mente solo pensaba en una cosa: encontrar a Beatrice y descubrir que fue de Rosalinda. Aunque en el fondo sabia que habia sido de ella...
A pesar de que su mente poseia esos pensamientos, no tardo en darse cuenta de que la belleza de la Torre Central habia disminuido. Los cristales estaban apagados, el techo era oscuro como un agujero negro y no habia suficiente luz.
Pero entonces...
Se volteo alarmado al escuchar un poderoso chillido y el sonido de metales. Subio por las escaleras, lo mas rapido que pudo (no tan rapido, debido a que su vejez le impedia moverse demasiado veloz). Al llegar se encontro con dos gigantes echos de cristal, debian de medir como 2 metros, ambos sujetaban los brazos de la asustada Beatrice y uno de ellos mantenia su mega espada en el cuello de la mujer, de el salia un hilillo de sangre que manchaba los cristales del suelo.
_ Un intruso. Un intruso ha entrado en nuestro magnifico hogar_ dijo uno de los gigantes. Su voz era terriblemente profunda, como una tormenta
_ Los humanos tienen prohibido entrar aquí, es un lugar sagrado, solo pueden entrar seres superiores a estas inmundicias.
_ Sueltenla. Ella esta conmigo.
_ No eres quien para darnos ordenes, viejo.
_ Soy mas fuerte de lo que creen_ Nicolas los miro amenazadoramente, intimidando a los dos guardias quienes tiraron a Beatrice al suelo, la señora Anderson gimio de dolor en el suelo.
_ Señor... ¿Acaso usted es...?
Nicolas movio la cabeza.
_ Muy bien..._ dijo uno de los guardias en voz baja_. Puede tomar a esta asquerosa mujer e irse.
Beatrice subio la cabeza lentamente hacia Nicolas. Empezo a preguntarse quien era realmente ese anciano misterioso, que casi nunca salia de su casa o de su trabajo. Nicolas le devolvio la mirada, tan serio como siempre.
_ U-usted... usted... ¿quien es realmente?
El anciano no contesto.
_ Señora Beatrice, dejeme ayudarla_ el anciano ayudo a la señora a levantarse, su cabeza estaba llena de moretones y su brazo sangraba. Luego le susurro al oido_. Le prometo, que ayudare a encontrar a su hija.
Beatrice sollozo ante tal frase. Sabia que su hija nunca mas volvería Tenia ese espantoso presentimiento que le oprimió el pecho y no le dejaba respirar. Cuando volteo la cabeza los guardias se habían apostado a una pared y no se movían. Entonces se dio cuenta porque la gente que habia osado entrar a la Torre Central no volvia nunca mas, segun lo que los gigantes habian dicho, los humanos NO podian ni tocar el suelo de dichosa Torre, solo seres superiores podian entrar... Seres superiores. ¿A que se referian con eso? Seguramente se referian a otros raros seres de cristal que habitaban la Torre. Beatrice penso que ojala jamas hubiera existido esa Torre maldita,que ojala su querida sobrina nunca hubiera muerto, que ojala el extranjero nunca hubiera respirado el aire puro del Pueblo de Sombras,que ojala Rosalinda estuviera con ella...
La mujer penso, sobre todo, en que hubiera dado todo el dinero del mundo solo para recibir otro abrazo de su hija y de su sobrina.
Nicolas y ella bajaron las escaleras con dificultad.
_ Muchas gracias, señor Nicolas_ le agradecio ella cuando bajaron al primer piso_. ¿Sabe que fue de... Rosalinda?
_ Me temo que si, señora. Me temo que si... Se lo podria contar, pero dudo mucho que me crea usted. Es un tema muy...delicado.
Nicolas sabia desde el primer momento que Rosalinda no era normal. Desde que vio su marca por primera vez supo el destino que le aguardaba, tal destino era imposible ser cambiado. Nicolas sabia acerca de los Nacidos de Estrella, y la aventura que les aguardaba... Nacer con esa marca era a una bendicion... y a la vez una maldicion.
Salieron de la silenciosa y ahora macabra Torre Central. La gente solto una serie de gritos ahogados y se apuraron en ayudar y a preguntar cosas a Beatrice.
_ ¿Como era?
_ ¡Querida, te ves fatal!
_ ¿Tenia instrumentos de tortura?
_ ¿Un asesino en serie se encontraba alla dentro?
_ Dejenla respirar_ dijo Nicolas, inmediatamente todo el mundo se callo, en verdad que el anciano les daba miedo.
Al instante aparecieron personas cargando a los recientes fallecidos. Todos bajaron la cabeza con pesadumbre y se hizo los minutos de silencio en honor a ellos. La anciana abrazaba a los dos pequeños que sollozaban fuertemente al ver a la chiquilla.
Beatrice y George se acercaron a Elena temblando. Recordaron los hermosos momentos que habian pasado con ella.
Beatrice le acaricio el castaño y ensangrentado cabello, y se pregunto una cosa muy cierta:
¿Como es posible que en tan solo un dia, en tan solo unas horas, el destino te arrebate lo que mas quieres en el mundo?
CONTINUARA
domingo, 20 de octubre de 2013
13.- Interior de la Torre Central
Daniel y Rosalinda entraron a la Torre Central. Lo que Rosalinda vio la dejo sin respiracion.
La Torre Central estaba COMPLETAMENTE echa de cristal, diamantes, rubies y esmeraldas. Los cristales eran variados y de diferentes colores, el suelo era un circulo perfecto y era facil ver su reflejo en el, era similar a una pista de hielo. En el lado izquierdo habian unas escaleras que conducian a los demas pisos. El techo del primer piso era bastante alto, tenia diversos y hermosos colores y de vez en cuando una lucecita titilaba, similares a estrellas. Candelabros de cristal dorado iluminaban el techo mas de lo que ya estaba. Era como un universo colorido en tan solo una torre.
_ Impresionante ¿no?
_ Es... Deslumbrante...
A pesar de toda esa cantidad de belleza, la Torre Central tenia un aura de misterio indescriptible. Al tocar las paredes los cristales sonaban de una forma preciosa, y el viento que se colaba sonaba de una manera espectacular; Era algo fuera de este mundo.
Avanzaron en silencio, muchos instrumentos hechos de cristal se encontraban en el camino al igual que estanterias llenas de libros y muchas cosas mas, esculturas de figuras extrañas pero hermosas; Rosalinda observaba todo aquello abrumada. Al final del lugar se hallaba un espejo gigante.
_ Es aqui_ sentencio Daniel_. Aqui es donde nos podemos teletransportar. No obstante hay que ser bastante objetivo con nuestros deseos, ya que este espejo nos puede teletransportar a cualquier lugar, y cuando digo cualquiera es cualquiera.
Rosalinda asintio.
_ Bien, hay que tomarnos de las manos.
Incomoda, Rosalinda le agarro la mano tan manchada de tinte oscuro como la suya. Se miraron y asintieron con la cabeza. Caminaron hacia el espejo.
Cuando llegaron hacia el, el aire se volvio mas frio y los colores de los cristales eran mas fuertes y vividos. Rosalinda penso en decirle "Espejito, espejito" pero sonaria estupido. Ademas, el espejo no iba a contestar como el espejo de Blancanieves ¿o si?...
Rosalinda respiro hondo. Estaba a punto de viajar a traves de un espejo. Bien, eso era completamente normal.
_ Estas temblando.
Rosalinda se detuvo. Un nudo se formo en su garganta y antes de darse cuenta comenzo a llorar. Daniel se quedo contemplandola, sorprendido, pero sin decir nada, sabia que era mejor dejarla desahogarse por todo lo que habia pasado, mas por la muerte de un ser querido.
_ Lo siento... _contesto con un susurro y secandose las lagrimas_, es que tengo miedo... Todo esto ha sido tan repentino. Hoy cuando desperte parecia ser el dia mas normal del mundo, pero ahora... mi vida ha dado un giro completo, voy a alejarme de mis padres y de mi hogar para siempre. Se... se que siempre quise saber las respuestas de mi pasado pero... creo que nunca pense que se haria realidad... hasta el dia de hoy. Tengo miedo de avanzar... Tengo miedo...
CONTINUARA
La Torre Central estaba COMPLETAMENTE echa de cristal, diamantes, rubies y esmeraldas. Los cristales eran variados y de diferentes colores, el suelo era un circulo perfecto y era facil ver su reflejo en el, era similar a una pista de hielo. En el lado izquierdo habian unas escaleras que conducian a los demas pisos. El techo del primer piso era bastante alto, tenia diversos y hermosos colores y de vez en cuando una lucecita titilaba, similares a estrellas. Candelabros de cristal dorado iluminaban el techo mas de lo que ya estaba. Era como un universo colorido en tan solo una torre.
_ Impresionante ¿no?
_ Es... Deslumbrante...
A pesar de toda esa cantidad de belleza, la Torre Central tenia un aura de misterio indescriptible. Al tocar las paredes los cristales sonaban de una forma preciosa, y el viento que se colaba sonaba de una manera espectacular; Era algo fuera de este mundo.
Avanzaron en silencio, muchos instrumentos hechos de cristal se encontraban en el camino al igual que estanterias llenas de libros y muchas cosas mas, esculturas de figuras extrañas pero hermosas; Rosalinda observaba todo aquello abrumada. Al final del lugar se hallaba un espejo gigante.
_ Es aqui_ sentencio Daniel_. Aqui es donde nos podemos teletransportar. No obstante hay que ser bastante objetivo con nuestros deseos, ya que este espejo nos puede teletransportar a cualquier lugar, y cuando digo cualquiera es cualquiera.
Rosalinda asintio.
_ Bien, hay que tomarnos de las manos.
Incomoda, Rosalinda le agarro la mano tan manchada de tinte oscuro como la suya. Se miraron y asintieron con la cabeza. Caminaron hacia el espejo.
Cuando llegaron hacia el, el aire se volvio mas frio y los colores de los cristales eran mas fuertes y vividos. Rosalinda penso en decirle "Espejito, espejito" pero sonaria estupido. Ademas, el espejo no iba a contestar como el espejo de Blancanieves ¿o si?...
Rosalinda respiro hondo. Estaba a punto de viajar a traves de un espejo. Bien, eso era completamente normal.
_ Estas temblando.
Rosalinda se detuvo. Un nudo se formo en su garganta y antes de darse cuenta comenzo a llorar. Daniel se quedo contemplandola, sorprendido, pero sin decir nada, sabia que era mejor dejarla desahogarse por todo lo que habia pasado, mas por la muerte de un ser querido.
_ Lo siento... _contesto con un susurro y secandose las lagrimas_, es que tengo miedo... Todo esto ha sido tan repentino. Hoy cuando desperte parecia ser el dia mas normal del mundo, pero ahora... mi vida ha dado un giro completo, voy a alejarme de mis padres y de mi hogar para siempre. Se... se que siempre quise saber las respuestas de mi pasado pero... creo que nunca pense que se haria realidad... hasta el dia de hoy. Tengo miedo de avanzar... Tengo miedo...
_ Es un cambio fuerte, lo sé, lo entiendo. Los
Nacidos de Estrella son muy importantes, pero si fuera por mí no les haria
esto. No los separaria de todo lo que conocen para internarse en un mundo
nuevo. A pesar de que eso de separarse de todo lo conocido y viajar a nuevos
lugares es parte de crecer, dicen, sin embargo es mejor madurar lenta pero
sanamente a madurar de golpe, antes de tiempo ¿entiendes?_ lanzo un bufido_.
Normalmente no digo cosas asi, es raro, lo siento.
_ No, tranquilo...
_ Si te sirve de consuelo te dire que en Benethor conocerás
gente interesante y genial a la vez, los demás Nacidos de Estrella serán como
tu familia, tu nueva familia...
_ Creo que haces un buen trabajo consolando. ¿Te digo algo? en este poco
tiempo que te he conocido empiezas a caerme bien, creo que me acostumbrare a tu
presencia_ Rosalinda rio.
_ Como digas... Solo espero que no estorbes en batalla.
_ Mate a un No Muerto, eso ya lo demuestra todo.
_ Eso fue suerte, y te cruzaras con criaturas mucho
peores que los No Muertos.
Rosalinda callo. Miro hacia el espejo y camino hacia el junto con Daniel.
Observo por ultima vez la belleza que era la Torre Central en realidad y se preguntó
cómo la gente podria asustarse de semejante maravilla. Quiza era demasiado
hermoso para la vista de algunos. Aunque luego recordo que los rumores contaban
que la gente desaparecia para siempre una vez entrar. El espejo... los
rumores tenian sentido... Ademas, no conocia los demas pisos, quien sabe que
cosas aguardarian ahi. Lo hermoso no siempre es hermoso cuando lo analizas
bien.
Los jovenes cruzaron el espejo como si fuera una simple cortina de agua
que los separaba del mundo.
CONTINUARA
sábado, 19 de octubre de 2013
12.- Los No Muertos y una decision
Rosalinda grito. El encapuchado corría a una velocidad casi sobrehumana y ella era prácticamente arrastrada, sin embargo nunca se soltó de el ya que sabia que se daría tremendo golpe.
El cielo estaba oscuro y lleno de nubes grises, se pronosticaba una tormenta electrica ya que los relampagos iluminaban todo. Rosalinda cerro los ojos un rato ya que se mareaba. Cuando los volvio a abrir noto que se acercaban a la terrible Torre Central. Los vellos se le pusieron de punta.
_ ¡Ni de broma entraremos en esa malevola Torre!
_ ¡No tenemos otra alternativa! ¡Hay que salir de Tsukuru!
_ ¡¿Salir de Tsukuru?! Que demonios te pasa?!
Se detuvieron (o mas bien el chico se detuvo, ya que Rosalinda era mas bien arrastrada). No se notaba ningun atisbo de agotamiento en el joven.
_ Rosalinda... tu no perteneces aqui...
_ ¡No!_grito_ ¡Este es mi hogar! ¡Mi unico hogar! ¡Beatrice y George son mis unicos padres y Elena...!_ al mencionar a su prima sus ojos se llenaron de lagrimas_¡Elena es mi unica amiga!
_ Eres una Nacida de Estrella, no hay ninguna duda, tu marca ya es suficiente evidencia. Ocultas un gran poder, pero tal poder aun no ha despertado. ¿Has tenido sueños extraños ultimamente?
_ ¿Q-Que? ¿Como lo...?
_ Eso es normal para ustedes. Esos sueños tienen un gran significado, y predicen de vez en cuando, aunque no directamente, el futuro. Es un don ... y una maldición.
Rosalinda deslizo una mano hasta su marca. Una maldición. Si lo que el chico decia era cierto, su marca lo era.
_ ¿Tu eres uno de esos... Nacidos de Estrella?
_ No. Soy un hechicero.
Hechicero... eso no podia ser verdad...
_ ¿Cual...cual es tu nombre?
_ Daniel.
Daniel... un nombre muy normal para un hechicero...
_ Claro, aun soy un aprendiz. A nosotros nos mandan a buscar Nacidos de Estrella y llevarlos hasta Benethor.
_ ¿Que es eso?
_ Lo sabras cuando lo veas.
_Eres un...hechicero... Ok... creo que me voy a desmayar..._ Rosalinda se tambaleo. El encapuchado la agarro.
_ Se que suena terriblemente raro, y que no te he explicado gran cosa, pero cuando lleguemos a Benethor lo sabras.
_ Eres un hechicero...
_ Ven_. Daniel la agarro del brazo y se dirigio a las enormes puertas de la Torre Central, donde se veian vagamente reflejados en la imponente estructura de cristal.
_ No vamos a entrar_ se nego rotundamente la chica.
_ No seas gallina_ le replico el chico_. La Torre Central es rara, si, pero no por lo que todo el mundo cree.
_ ¿Entonces que?
_ En Tsukuru hubo muchos Nacidos de Estrella antes que tu, todos ellos muy poderosos. la Torre Central es un centro de conexion, por asi decirlo, entre Tsukuru y El Subterraneo.
_ Subterraneo... ¡¿Bajo Tierra?!
_ Si y no_ Daniel quiso seguir avanzando pero Rosalinda lo retuvo.
_ Quieres decir... que entraremos a la Torre Central y nos tele transportaremos hasta un mundo que existe bajo tierra?!
_ Vas progresando.
_ Y nunca mas vere Tsukuru? y a mis padres?...
El chico tardo varios segundos en responder.
_ Lamentablemente...
_ ¡¡No lo hare!!_Rosalinda retrocedio.
Un relampago ilumino vagamente el rostro serio de Daniel y el rostro desconfiado de Rosalinda, seguido de un trueno que retumbo en los oidos de los dos. Comenzo una ligera llovizna y el viento soplo... aunque de forma anormal. Unas sombras amorfas se vislumbraron en la brillante torre y unos siseos, gritos y toda variedad de sonidos espantosos llenaron el aire.
Daniel desenvaino su espada. Rosalinda se oculto detras de el temblando. Los siseos aumentaron. Rosalinda solto un grito ahogado al ver unos cuerpos oscuros, sus cuerpos eran unas masas oscuras y en donde debia estar la cabeza tenian craneos, tenian orificios en vez de ojos pero estos poseian un debil resplandor rubí.
_ Son No Muertos_confirmo Daniel con toda la calma del mundo, como si estuviera acostumbrado a esos demonios_. Si necesitas defenderte toma esto_ le entrego a Rosalinda un puñal_. No dejes que te toquen mas de cinco segundos o te desintegraras.
Un escalofrio recorrio la espalda de Rosalinda, aferro con ambas manos temblorosas el puñal, mas o menos preparada para utilizarlo si lo requeria el momento.
_ Son...Zombies?...
_ Si y no. Son almas que hechiceros poderosos tomaron e introdujeron en esos... cuerpos... mejor llamarlos contenedores.
Los No Muertos, al contrario de los Zombies, eran veloces e inteligentes, en sus manos podridas llevaban un machete enorme. Habia muchos de ellos. Daniel se abalanzo sobre ellos. Fue una lucha impresionante. Rosalinda los observaba paralizada en su sitio, aun sujetando el puñal. Hasta que sintio una mano viscosa y fria que la rozaba.
Rosalinda se puso alerta, se aparto de un salto y levanto el puñal, temblaba del miedo pero no iba a permitirse morir esa noche. El No Muerto lanzo un sonido gutural y con gran velocidad se abalanzo sobre ella, la chica por los pelos consiguio esquivarlo. El No Muerto con su machete intento apuñalarla pero Rosalinda lo desvio con el puñal. El No Muerto comenzo a obligarla a ceder, sin embargo la chica hizo lo posible por no desviar su puñal del machete.
Lamentablemente su puñal cedio, Rosalinda se agacho y se deslizo por el suelo lo mas rapido posible y se escondio en una pared de la Torre Central jadeando. Se seco el sudor de la frente y se sorprendio por su fluidez con el puñal, ella jamas habia utilizado un cuchillo en su vida, solo para cocinar, y eso era completamente diferente a luchar. Probablemente fue suerte solamente.
No obstante no tuvo tiempo de pensar en ese asunto. El No Muerto aparecio al lado de ella y con el machete quiso cortarla, Rosalinda se defendio con el puñal durante un buen rato. El No Muerto le lanzo una estocada que le rozo la piel del estomago, el dolor distrajo a Rosalinda por un instante, instante suficiente para que el No Muerto golpeara el puñal y lo lanzara lejos.
El terror invadio su pecho, su corazon latio con fuerza y vio la muerte aparecer ante sus ojos un instante. Daniel estaba un poco lejos y estaba bastante ocupado en su batalla asi que no podia verla ni ayudarla. Trago saliva y penso en Elena... posiblemente se encontraria con ella en el mas alla. Pero en un rayo de esperanza cayo sobre ella, no, literalmente un rayo. El relampago distrajo al No Muerto que echaba humo. Eso basto para que Rosalinda rapidamente alcanzara el puñal y con el apuñalara al No Muerto donde debia estar el corazon.
El No Muerto lanzo un chillido agudo al notar su derrota, Rosalinda saco el puñal que se lleno de un liquido espeso que echaba humo ligeramente. El No Muerto se desmorono y pronto no quedo rastro de el.
Estupefacta, Rosalinda se recosto en la pared de la Torre Central, con su camisa limpio el liquido del puñal, su camisa se desintegro un poco pero no le causo ningun daño. Rosalinda se sentia llena de gozo pero a la vez llena de terror. Habia... rematado a un muerto con solo un puñal. Es Imposible.
Daniel acabo con los demas No Muertos y se arrodillo con la espada aun sujeta, jadeaba y sudaba agotado. Rosalinda se acerco a el.
_ Esos... No Muertos... _ hablo con un hilo de voz_ellos mataron aquellas personas... ¿cierto?...
Daniel suspiro.
_ Si...
_ Ellos mataron a Elena..._ la voz de Rosalinda sonaba quebrada.
_ Su verdadero objetivo era asesinarte para evitar... que vayas Benethor... igual tarde o temprano vendrian... Desgraciadamente_ El chico se levanto y se quito la capucha para secarse el sudor_ es probable que vengan mas. Tsukuru esta marcado.
Rosalinda penso en sus padres, yaciendo en el suelo de la misma forma que Elena. Se clavo las uñas en las palmas hasta sacar sangre.
_ No pienso permitir que esos insectos maten a mis padres.
Daniel la miro. El rostro de Rosalinda era salvaje y firme.
_ Ahora eres valiente ¿eh? Vi como mataste a aquel No Muerto. Tus habilidades despertaron mas rapido de lo normal.
_ Daniel... no puedo irme de aqui. No sabiendo que los No Muertos invadiran el lugar_ lo miro a los ojos para que supiera que hablaba en serio.
_ Tienes que irte. No puedes quedarte. Si te quedas los No Muertos seran mas crueles, y de igual manera habra masacre, te quedes o te vayas.
Rosalinda sintio un nudo en la garganta.
_ Vamonos...
_ ¿Segura?
_ Completamente_ se mordio el labio_. Cuando mate a ese monstruo supe que todo esto es real... Confiare en ti.
Rosalinda recordo lo vacia que se sentia al no saber nada de si misma, lo preocupante de sus sueños y las cosas extrañas que le han ido pasando. Todas las respuestas que quiso siempre se encontraban cerca de ella, todo el tiempo estaban en la Torre Central.
Se escucho un vocifero a lo lejos, la multitud que era muy grande estaba llegando dispuestos a asesinar a Daniel y a borrar cualquier respuesta.
No habia que hacer. Entrar en la Torre Central cambiaria su vida para siempre, pero no habia nada que hacer.
La gente se acercaba mas y mas... Daniel volvio a ponerse la capucha y envaino su espada. Ambos se acercaron a la puerta. Rosalinda miro por ultima vez atras y se cruzo con los ojos de sus padres. Susurro un "Adios"....
El crujido de una puerta sono en el ambiente...
CONTINUARA
El cielo estaba oscuro y lleno de nubes grises, se pronosticaba una tormenta electrica ya que los relampagos iluminaban todo. Rosalinda cerro los ojos un rato ya que se mareaba. Cuando los volvio a abrir noto que se acercaban a la terrible Torre Central. Los vellos se le pusieron de punta.
_ ¡Ni de broma entraremos en esa malevola Torre!
_ ¡No tenemos otra alternativa! ¡Hay que salir de Tsukuru!
_ ¡¿Salir de Tsukuru?! Que demonios te pasa?!
Se detuvieron (o mas bien el chico se detuvo, ya que Rosalinda era mas bien arrastrada). No se notaba ningun atisbo de agotamiento en el joven.
_ Rosalinda... tu no perteneces aqui...
_ ¡No!_grito_ ¡Este es mi hogar! ¡Mi unico hogar! ¡Beatrice y George son mis unicos padres y Elena...!_ al mencionar a su prima sus ojos se llenaron de lagrimas_¡Elena es mi unica amiga!
_ Eres una Nacida de Estrella, no hay ninguna duda, tu marca ya es suficiente evidencia. Ocultas un gran poder, pero tal poder aun no ha despertado. ¿Has tenido sueños extraños ultimamente?
_ ¿Q-Que? ¿Como lo...?
_ Eso es normal para ustedes. Esos sueños tienen un gran significado, y predicen de vez en cuando, aunque no directamente, el futuro. Es un don ... y una maldición.
Rosalinda deslizo una mano hasta su marca. Una maldición. Si lo que el chico decia era cierto, su marca lo era.
_ ¿Tu eres uno de esos... Nacidos de Estrella?
_ No. Soy un hechicero.
Hechicero... eso no podia ser verdad...
_ ¿Cual...cual es tu nombre?
_ Daniel.
Daniel... un nombre muy normal para un hechicero...
_ Claro, aun soy un aprendiz. A nosotros nos mandan a buscar Nacidos de Estrella y llevarlos hasta Benethor.
_ ¿Que es eso?
_ Lo sabras cuando lo veas.
_Eres un...hechicero... Ok... creo que me voy a desmayar..._ Rosalinda se tambaleo. El encapuchado la agarro.
_ Se que suena terriblemente raro, y que no te he explicado gran cosa, pero cuando lleguemos a Benethor lo sabras.
_ Eres un hechicero...
_ Ven_. Daniel la agarro del brazo y se dirigio a las enormes puertas de la Torre Central, donde se veian vagamente reflejados en la imponente estructura de cristal.
_ No vamos a entrar_ se nego rotundamente la chica.
_ No seas gallina_ le replico el chico_. La Torre Central es rara, si, pero no por lo que todo el mundo cree.
_ ¿Entonces que?
_ En Tsukuru hubo muchos Nacidos de Estrella antes que tu, todos ellos muy poderosos. la Torre Central es un centro de conexion, por asi decirlo, entre Tsukuru y El Subterraneo.
_ Subterraneo... ¡¿Bajo Tierra?!
_ Si y no_ Daniel quiso seguir avanzando pero Rosalinda lo retuvo.
_ Quieres decir... que entraremos a la Torre Central y nos tele transportaremos hasta un mundo que existe bajo tierra?!
_ Vas progresando.
_ Y nunca mas vere Tsukuru? y a mis padres?...
El chico tardo varios segundos en responder.
_ Lamentablemente...
_ ¡¡No lo hare!!_Rosalinda retrocedio.
Un relampago ilumino vagamente el rostro serio de Daniel y el rostro desconfiado de Rosalinda, seguido de un trueno que retumbo en los oidos de los dos. Comenzo una ligera llovizna y el viento soplo... aunque de forma anormal. Unas sombras amorfas se vislumbraron en la brillante torre y unos siseos, gritos y toda variedad de sonidos espantosos llenaron el aire.
Daniel desenvaino su espada. Rosalinda se oculto detras de el temblando. Los siseos aumentaron. Rosalinda solto un grito ahogado al ver unos cuerpos oscuros, sus cuerpos eran unas masas oscuras y en donde debia estar la cabeza tenian craneos, tenian orificios en vez de ojos pero estos poseian un debil resplandor rubí.
_ Son No Muertos_confirmo Daniel con toda la calma del mundo, como si estuviera acostumbrado a esos demonios_. Si necesitas defenderte toma esto_ le entrego a Rosalinda un puñal_. No dejes que te toquen mas de cinco segundos o te desintegraras.
Un escalofrio recorrio la espalda de Rosalinda, aferro con ambas manos temblorosas el puñal, mas o menos preparada para utilizarlo si lo requeria el momento.
_ Son...Zombies?...
_ Si y no. Son almas que hechiceros poderosos tomaron e introdujeron en esos... cuerpos... mejor llamarlos contenedores.
Los No Muertos, al contrario de los Zombies, eran veloces e inteligentes, en sus manos podridas llevaban un machete enorme. Habia muchos de ellos. Daniel se abalanzo sobre ellos. Fue una lucha impresionante. Rosalinda los observaba paralizada en su sitio, aun sujetando el puñal. Hasta que sintio una mano viscosa y fria que la rozaba.
Rosalinda se puso alerta, se aparto de un salto y levanto el puñal, temblaba del miedo pero no iba a permitirse morir esa noche. El No Muerto lanzo un sonido gutural y con gran velocidad se abalanzo sobre ella, la chica por los pelos consiguio esquivarlo. El No Muerto con su machete intento apuñalarla pero Rosalinda lo desvio con el puñal. El No Muerto comenzo a obligarla a ceder, sin embargo la chica hizo lo posible por no desviar su puñal del machete.
Lamentablemente su puñal cedio, Rosalinda se agacho y se deslizo por el suelo lo mas rapido posible y se escondio en una pared de la Torre Central jadeando. Se seco el sudor de la frente y se sorprendio por su fluidez con el puñal, ella jamas habia utilizado un cuchillo en su vida, solo para cocinar, y eso era completamente diferente a luchar. Probablemente fue suerte solamente.
No obstante no tuvo tiempo de pensar en ese asunto. El No Muerto aparecio al lado de ella y con el machete quiso cortarla, Rosalinda se defendio con el puñal durante un buen rato. El No Muerto le lanzo una estocada que le rozo la piel del estomago, el dolor distrajo a Rosalinda por un instante, instante suficiente para que el No Muerto golpeara el puñal y lo lanzara lejos.
El terror invadio su pecho, su corazon latio con fuerza y vio la muerte aparecer ante sus ojos un instante. Daniel estaba un poco lejos y estaba bastante ocupado en su batalla asi que no podia verla ni ayudarla. Trago saliva y penso en Elena... posiblemente se encontraria con ella en el mas alla. Pero en un rayo de esperanza cayo sobre ella, no, literalmente un rayo. El relampago distrajo al No Muerto que echaba humo. Eso basto para que Rosalinda rapidamente alcanzara el puñal y con el apuñalara al No Muerto donde debia estar el corazon.
El No Muerto lanzo un chillido agudo al notar su derrota, Rosalinda saco el puñal que se lleno de un liquido espeso que echaba humo ligeramente. El No Muerto se desmorono y pronto no quedo rastro de el.
Estupefacta, Rosalinda se recosto en la pared de la Torre Central, con su camisa limpio el liquido del puñal, su camisa se desintegro un poco pero no le causo ningun daño. Rosalinda se sentia llena de gozo pero a la vez llena de terror. Habia... rematado a un muerto con solo un puñal. Es Imposible.
Daniel acabo con los demas No Muertos y se arrodillo con la espada aun sujeta, jadeaba y sudaba agotado. Rosalinda se acerco a el.
_ Esos... No Muertos... _ hablo con un hilo de voz_ellos mataron aquellas personas... ¿cierto?...
Daniel suspiro.
_ Si...
_ Ellos mataron a Elena..._ la voz de Rosalinda sonaba quebrada.
_ Su verdadero objetivo era asesinarte para evitar... que vayas Benethor... igual tarde o temprano vendrian... Desgraciadamente_ El chico se levanto y se quito la capucha para secarse el sudor_ es probable que vengan mas. Tsukuru esta marcado.
Rosalinda penso en sus padres, yaciendo en el suelo de la misma forma que Elena. Se clavo las uñas en las palmas hasta sacar sangre.
_ No pienso permitir que esos insectos maten a mis padres.
Daniel la miro. El rostro de Rosalinda era salvaje y firme.
_ Ahora eres valiente ¿eh? Vi como mataste a aquel No Muerto. Tus habilidades despertaron mas rapido de lo normal.
_ Daniel... no puedo irme de aqui. No sabiendo que los No Muertos invadiran el lugar_ lo miro a los ojos para que supiera que hablaba en serio.
_ Tienes que irte. No puedes quedarte. Si te quedas los No Muertos seran mas crueles, y de igual manera habra masacre, te quedes o te vayas.
Rosalinda sintio un nudo en la garganta.
_ Vamonos...
_ ¿Segura?
_ Completamente_ se mordio el labio_. Cuando mate a ese monstruo supe que todo esto es real... Confiare en ti.
Rosalinda recordo lo vacia que se sentia al no saber nada de si misma, lo preocupante de sus sueños y las cosas extrañas que le han ido pasando. Todas las respuestas que quiso siempre se encontraban cerca de ella, todo el tiempo estaban en la Torre Central.
Se escucho un vocifero a lo lejos, la multitud que era muy grande estaba llegando dispuestos a asesinar a Daniel y a borrar cualquier respuesta.
No habia que hacer. Entrar en la Torre Central cambiaria su vida para siempre, pero no habia nada que hacer.
La gente se acercaba mas y mas... Daniel volvio a ponerse la capucha y envaino su espada. Ambos se acercaron a la puerta. Rosalinda miro por ultima vez atras y se cruzo con los ojos de sus padres. Susurro un "Adios"....
El crujido de una puerta sono en el ambiente...
CONTINUARA
11.- Caos
Rosalinda se quedo boquiabierta.
Ella se esperaba a alguien con aspecto... digamos que mas imponente, interesante o poderoso, alguien mayor que ella,alguien con aspecto tan sabio como Merlín pero se encontró con un muchacho de su misma edad, o eso aparentaba.
Se miraron fijamente sin saber que decirse. Rosalinda pudo estudiar rápidamente el aspecto del chico: era bastante pálido y tenia ojeras marcadas como si hubiera pasado días sin comer ni dormir, su cabello era tan negro como el azabache y le caia libremente en sus ojos de color jade, que parecían resplandecer como los de un gato listo para el ataque.
Vacilante, Rosalinda avanzo hasta la puerta y la abrió lentamente, esperando. Una mano empujo la puerta, la chica salto atemorizada. Abrio los ojos lentamente y su mirada enfoco a una mujer un poco huesuda y alta. Sus delgados cabellos castaños estaban amarrados en una "cebolla", sus ojos eran de color chocolate. La mujer jadeaba y gotas de sudor asomaban en su cara. Era su madre.
_¡Rosalinda!_ exclamo la madre de ella, abrazandola con fuerza_. Me alegro de que estes bien.
Rosalinda estaba confundida. ¿Por que no estaria bien? Quiza, hablo con Elena y ella le narro todo lo de la mañana, si fue asi, que chismoso de su parte.
No obstante, no tenia que ver con eso.
_ Madre, ¿Que ocurre? Estoy bien. Mírame. Sana y salva_. Rosalinda le sonrio mientras Beatrice la apretaba fuertemente.
_ Ha ocurrido algo horrible_ susurro atemorizada Beatrice. Su hija sintio una punzada de terror, algo "horrible" no suena precisamente a arcoiris y fiesta_. Encontraron 5 cuerpos llenos de sangre cerca de la Torre Central..._ Beatrice mordio su labio, preparandose para confirmar la terrible sentencia_. Entre ellos esta...Elena...
Rosalinda tardo unos segundos en reaccionar, pero cuando lo hizo fue con mucha fuerza.
_ ¡¿Que has dicho?!_ El panico crecía lenta pero avivadamente ante la mencion de su prima.
Sin decir mas, Rosalinda salio corriendo para ver que habia ocurrido. Y entonces lo encontro. Se detuvo en seco. Habia una gran cantidad de gente amontonada alrededor de "algo". Con el corazon desbocado, Rosalinda se abrio paso entre la gente y ahi estaban...
Dos hombres,quienes custodiaban la entrada de Tsukuru,una mujer un poco gorda, una niña de aproximadamente ocho años quien usaba clinejas y un bonito vestido y Elena, su fantastica y sabelotodo prima. Todos estaban palidos como el papel y tenian manchas de sangre. Parecian muertos. Quiza lo estaban. La impresion y el panico paralizaron a Rosalinda. Su madre llego corriendo tras ella con los ojos llorosos. El padre de Rosalinda estaba entre el publico, el les dirigio una fugaz mirada que inmediatamente se desvio hacia su sobrina.
Se escucho un aullido desesperado, todas las miradas voltearon a una mujer que habia caido de rodillas y comenzaba a llorar desconsoladamente, nadie sabia que decirle, seguramente era algún familiar de cualquiera de las personas. El silencio se abalanzo sobre la multitud, nadie sabia que hacer o decir, algunos sollozaban. Luego comenzaron los murmullos de desaprobacion y miedo.
_ Elena....ella...ella esta..._ las lagrimas asomaron los ojos azules de Rosalinda. No podia ser. Su prima no podia estar muerta. Era imposible. Simplemente era imposible.
"¿Quien habra sido el causante de esta atrocidad?" se preguntaban todos los habitantes indignados. Entonces alguien exclamo:
_ El visitante! seguramente fue el!!
Todos estaban de acuerdo y asintieron. Tomaron lo mas parecido que tenian a armas y fueron a buscarlo. Rosalinda sabia que no habia sido el, ya que todo el tiempo estuvo con ella, pero no dijo nada... estaba paralizada viendo el cuerpo ensangrentado de Elena, su prima, su mejor amiga, su hermana... la unica persona que la entendia, y la unica aparte de sus padres que la queria...
Pero eso al parecer, se lo habian arrebatado de las manos cruelmente. Sus padres la llamaban pero ella no los escuchaba, antes de que se diera cuenta estaba de rodillas al lado de Elena llorando. Todo habia ocurrido demasiado rapido. ¿Como era posible que en unas horas ella hablaba con su prima y ahora ella se habia ido? ¡¿Como?!
Rosalinda escucho el gran ruido de voces furiosas, seguido de gritos y luego silencio. ¿Que paso? Con un gran esfuerzo Rosalinda aparto la mirada de su prima y observo como la gente se alejaba del encapuchado, quien habia sacado su espada. Su espada era impresionante, era larga y brillaba con mucha fuerza, tenia un filo bien puntiagudo, y viendo lo ultimo la gente decidió alejarse un poco de su alcance.
_ Se que has sido tu!!_ grito una voz firme y gruesa.
_ Claro que si! con esa espada heriste a los pobres aldeanos!
_ Y a esa pobre chiquilla...
_ ¡¿Que quieres de nosotros?!
El encapuchado se mantenia inexpresivo, como si no escuchara las acusaciones e insultos que le propinaban. Un hombre fortachon intento herirle con su lanza, pero el chico fue sorpresivamente rapido, en cuestion de un segundo o incluso menos tenia el filo de su espada en su garganta. La gente enmudeció El chico seguía inexpresivo, cosa que causaba cierto temor.
_ Un solo movimiento y degollo a este hombre_ dijo con la mayor serenidad del mundo. El hombre tenia la frente perlada en sudor pero nadie se movio.
_Rosalinda.....
Rosalinda no supo que ocurrio despues.
_ ¡Elena! ¡Estas viva!_ exclamo abrazandola y manchandose de sangre.
_ El... el no hizo esto... fueron unos.....unos....
_ ¿Que? ¡¿Quienes fueron?! Elena!
Los parpados de Elena se iban cerrando, en sus ojos se veian lagrimas, agarro las manos de Rosalinda.
_ No...Elena... No te vayas!! Elena!!!!
Algunos voltearon la mirada hacia ambas, pero Rosalinda los ignoro.
_ Ve con el... Rosalinda... yo... yo se quien es... sea lo que sea que te haya dicho... tienes que ir con el_ los ojos de Elena se tornaron rojos de repente y lanzo un fuerte grito de dolor, vomito un poco de sangre que corrio por su camisa.
_Elena, yo te salvare, te lo juro, no permitire que mueras... no... no lo hare..._ la voz de Rosalinda se quebraba como un vidrio golpeado. Asi se sentia.
_Te quiero..._Elena la miro a los ojos. En sus ojos se veia que sabia que... habia llegado su hora.
_Elena!_gimio la chica.
Elena cerro los ojos y exhalo un suspiro
_ ELENAAAAA!!!
El grito alerto a toda la gente. El joven aprovecho el momento para clavarle la espada en el brazo a un hombre que lo agarraba, lanzando un aullido de dolor lo solto. Rapido como una centella aparecio al lado de Rosalinda.
_ La tomara de rehen!_ grito una anciana.
_ Rosalinda!_ grito Beatrice.
Rosalinda no los escuchaba. En sus mejillas lagrimas de dolor y tristeza caian.Elena se habia ido. Se habia marchado para siempre. El joven la observo con cierta pesadumbre.
_ Eso fue un cebo.
_ ¿Que?...
_ Seguro mandaron "No muertos" para este lugar y mataron a toda esa gente para causarte dolor y deseo de venganza, asi los seguiras y ellos aprovecharan para matarte.
_ Pero... ¡Yo ni siquiera se quienes son! ¡¿Como iba a seguirlos?!
El chico quiso responder, pero entre la multitud aparecio el anciano Nicolas. El encapuchado y el se miraron con profunda ira y desprecio.
_ Ese joven es un criminal, matenlo.
La gente vacilo al principio, pero luego tomaron sus "armas" y se abalanzaron hacia el.
_ Preparate. No me sueltes.
El joven agarro la mano de Rosalinda y salio corriendo tan rapido como un rayo.
CONTINUARA
Ella se esperaba a alguien con aspecto... digamos que mas imponente, interesante o poderoso, alguien mayor que ella,alguien con aspecto tan sabio como Merlín pero se encontró con un muchacho de su misma edad, o eso aparentaba.
Se miraron fijamente sin saber que decirse. Rosalinda pudo estudiar rápidamente el aspecto del chico: era bastante pálido y tenia ojeras marcadas como si hubiera pasado días sin comer ni dormir, su cabello era tan negro como el azabache y le caia libremente en sus ojos de color jade, que parecían resplandecer como los de un gato listo para el ataque.
Entonces escucharon un grito espeluznante, que se percibía hasta en los huesos. Un escalofrio recorrió el cuerpo de ambos jovenes y se separaron volviendo a la realidad. Afuera se podia escuchar un tumulto, pasos, puertas abriendose, voces susurrando con temor. El muchacho volvió a ponerse la capucha y retrocedio ocultandose en las sombras al escuchar que aporreaban la puerta con una terrible fuerza que abrumo a Rosalinda.
Vacilante, Rosalinda avanzo hasta la puerta y la abrió lentamente, esperando. Una mano empujo la puerta, la chica salto atemorizada. Abrio los ojos lentamente y su mirada enfoco a una mujer un poco huesuda y alta. Sus delgados cabellos castaños estaban amarrados en una "cebolla", sus ojos eran de color chocolate. La mujer jadeaba y gotas de sudor asomaban en su cara. Era su madre.
_¡Rosalinda!_ exclamo la madre de ella, abrazandola con fuerza_. Me alegro de que estes bien.
Rosalinda estaba confundida. ¿Por que no estaria bien? Quiza, hablo con Elena y ella le narro todo lo de la mañana, si fue asi, que chismoso de su parte.
No obstante, no tenia que ver con eso.
_ Madre, ¿Que ocurre? Estoy bien. Mírame. Sana y salva_. Rosalinda le sonrio mientras Beatrice la apretaba fuertemente.
_ Ha ocurrido algo horrible_ susurro atemorizada Beatrice. Su hija sintio una punzada de terror, algo "horrible" no suena precisamente a arcoiris y fiesta_. Encontraron 5 cuerpos llenos de sangre cerca de la Torre Central..._ Beatrice mordio su labio, preparandose para confirmar la terrible sentencia_. Entre ellos esta...Elena...
Rosalinda tardo unos segundos en reaccionar, pero cuando lo hizo fue con mucha fuerza.
_ ¡¿Que has dicho?!_ El panico crecía lenta pero avivadamente ante la mencion de su prima.
Sin decir mas, Rosalinda salio corriendo para ver que habia ocurrido. Y entonces lo encontro. Se detuvo en seco. Habia una gran cantidad de gente amontonada alrededor de "algo". Con el corazon desbocado, Rosalinda se abrio paso entre la gente y ahi estaban...
Dos hombres,quienes custodiaban la entrada de Tsukuru,una mujer un poco gorda, una niña de aproximadamente ocho años quien usaba clinejas y un bonito vestido y Elena, su fantastica y sabelotodo prima. Todos estaban palidos como el papel y tenian manchas de sangre. Parecian muertos. Quiza lo estaban. La impresion y el panico paralizaron a Rosalinda. Su madre llego corriendo tras ella con los ojos llorosos. El padre de Rosalinda estaba entre el publico, el les dirigio una fugaz mirada que inmediatamente se desvio hacia su sobrina.
Se escucho un aullido desesperado, todas las miradas voltearon a una mujer que habia caido de rodillas y comenzaba a llorar desconsoladamente, nadie sabia que decirle, seguramente era algún familiar de cualquiera de las personas. El silencio se abalanzo sobre la multitud, nadie sabia que hacer o decir, algunos sollozaban. Luego comenzaron los murmullos de desaprobacion y miedo.
_ Elena....ella...ella esta..._ las lagrimas asomaron los ojos azules de Rosalinda. No podia ser. Su prima no podia estar muerta. Era imposible. Simplemente era imposible.
"¿Quien habra sido el causante de esta atrocidad?" se preguntaban todos los habitantes indignados. Entonces alguien exclamo:
_ El visitante! seguramente fue el!!
Todos estaban de acuerdo y asintieron. Tomaron lo mas parecido que tenian a armas y fueron a buscarlo. Rosalinda sabia que no habia sido el, ya que todo el tiempo estuvo con ella, pero no dijo nada... estaba paralizada viendo el cuerpo ensangrentado de Elena, su prima, su mejor amiga, su hermana... la unica persona que la entendia, y la unica aparte de sus padres que la queria...
Pero eso al parecer, se lo habian arrebatado de las manos cruelmente. Sus padres la llamaban pero ella no los escuchaba, antes de que se diera cuenta estaba de rodillas al lado de Elena llorando. Todo habia ocurrido demasiado rapido. ¿Como era posible que en unas horas ella hablaba con su prima y ahora ella se habia ido? ¡¿Como?!
Rosalinda escucho el gran ruido de voces furiosas, seguido de gritos y luego silencio. ¿Que paso? Con un gran esfuerzo Rosalinda aparto la mirada de su prima y observo como la gente se alejaba del encapuchado, quien habia sacado su espada. Su espada era impresionante, era larga y brillaba con mucha fuerza, tenia un filo bien puntiagudo, y viendo lo ultimo la gente decidió alejarse un poco de su alcance.
_ Se que has sido tu!!_ grito una voz firme y gruesa.
_ Claro que si! con esa espada heriste a los pobres aldeanos!
_ Y a esa pobre chiquilla...
_ ¡¿Que quieres de nosotros?!
El encapuchado se mantenia inexpresivo, como si no escuchara las acusaciones e insultos que le propinaban. Un hombre fortachon intento herirle con su lanza, pero el chico fue sorpresivamente rapido, en cuestion de un segundo o incluso menos tenia el filo de su espada en su garganta. La gente enmudeció El chico seguía inexpresivo, cosa que causaba cierto temor.
_ Un solo movimiento y degollo a este hombre_ dijo con la mayor serenidad del mundo. El hombre tenia la frente perlada en sudor pero nadie se movio.
_Rosalinda.....
Rosalinda no supo que ocurrio despues.
_ ¡Elena! ¡Estas viva!_ exclamo abrazandola y manchandose de sangre.
_ El... el no hizo esto... fueron unos.....unos....
_ ¿Que? ¡¿Quienes fueron?! Elena!
Los parpados de Elena se iban cerrando, en sus ojos se veian lagrimas, agarro las manos de Rosalinda.
_ No...Elena... No te vayas!! Elena!!!!
Algunos voltearon la mirada hacia ambas, pero Rosalinda los ignoro.
_ Ve con el... Rosalinda... yo... yo se quien es... sea lo que sea que te haya dicho... tienes que ir con el_ los ojos de Elena se tornaron rojos de repente y lanzo un fuerte grito de dolor, vomito un poco de sangre que corrio por su camisa.
_Elena, yo te salvare, te lo juro, no permitire que mueras... no... no lo hare..._ la voz de Rosalinda se quebraba como un vidrio golpeado. Asi se sentia.
_Te quiero..._Elena la miro a los ojos. En sus ojos se veia que sabia que... habia llegado su hora.
_Elena!_gimio la chica.
Elena cerro los ojos y exhalo un suspiro
_ ELENAAAAA!!!
El grito alerto a toda la gente. El joven aprovecho el momento para clavarle la espada en el brazo a un hombre que lo agarraba, lanzando un aullido de dolor lo solto. Rapido como una centella aparecio al lado de Rosalinda.
_ La tomara de rehen!_ grito una anciana.
_ Rosalinda!_ grito Beatrice.
Rosalinda no los escuchaba. En sus mejillas lagrimas de dolor y tristeza caian.Elena se habia ido. Se habia marchado para siempre. El joven la observo con cierta pesadumbre.
_ Eso fue un cebo.
_ ¿Que?...
_ Seguro mandaron "No muertos" para este lugar y mataron a toda esa gente para causarte dolor y deseo de venganza, asi los seguiras y ellos aprovecharan para matarte.
_ Pero... ¡Yo ni siquiera se quienes son! ¡¿Como iba a seguirlos?!
El chico quiso responder, pero entre la multitud aparecio el anciano Nicolas. El encapuchado y el se miraron con profunda ira y desprecio.
_ Ese joven es un criminal, matenlo.
La gente vacilo al principio, pero luego tomaron sus "armas" y se abalanzaron hacia el.
_ Preparate. No me sueltes.
El joven agarro la mano de Rosalinda y salio corriendo tan rapido como un rayo.
CONTINUARA
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